Lo opuesto al dolor del alma es el gozo.  El gozo es relacional; es decir, se produce por medio de relaciones.  Gozo es lo que una persona siente cuando otra le demuestra que le agrada estar con ella.  Por ejemplo, gozo es lo que yo siento cuando llego a mi casa y al cerrar la puerta, salen de cualquier parte mis tres hijas y vienen hacia mí gritando ¡papi!, ¡papi!, con sus brazos extendidos hacia adelante y me abrazan con mucha fuerza.  Estas nenas me demuestran con todo su ser que les gusta que yo haya llegado, que les gusta pasar tiempo conmigo.  Es posible decir que el gozo se siente como paz, tranquilidad, plenitud.

Gozo es ser el destello de luz en los ojos de alguien.  Yo puedo decir que siento gozo cuando alguien me demuestra que le agrada estar conmigo, a pesar de mis debilidades, a pesar de todo lo que conocen de mí que no es o no ha sido bueno.

Si el gozo sólo se encuentra a través de las relaciones, quiere decir que puedo encontrar gozo en mi relación con Dios y con otros seres humanos significativos en mi vida.  Gozo es lo que yo siento cuando me acerco con confianza a mi Señor, sabiendo que no me rechaza, que me ama tal y como soy, y que anhela también estar conmigo.  El salmo 16:11 dice: “En tu presencia hay plenitud de GOZO; delicias a tu diestra por siempre.”

La máxima fuente de gozo, la cual es inagotable, está en la presencia de Dios.  Es ahí cuando me siento seguro y que nada me puede hacer daño.  Nehemías 8:10b dice: “No os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.”

¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE EL GOZO? 

Algunos seres humanos han vivido experiencias dolorosas muy fuertes y no tienen la capacidad para enfrentar y resolver lo que les ocurrió.  A cambio de esto, huyen de las situaciones, refugiándose del dolor y esto es lo que denominamos una adicción (Ver artículos sobre adicciones).

Normalmente, al haber dolor, la tendencia de todos nosotros es a aislarnos de todos, sobre todo de las personas más significativas en nuestra vida y aún de Dios.  El problema del aislamiento es que es imposible obtener gozo sin relacionarnos con nadie y el gozo es lo que nos provee la CAPACIDAD PARA ENFRENTAR EL DOLOR.  Así es de importante el gozo en nuestra vida.

Una relación íntima y estrecha con Dios nos provee suficiente capacidad para resolver los dolores no resueltos de nuestro pasado y nuestra comunicación con Él es la base de todo este proceso, ya que nuestra restauración y sanidad serán hechas por Su mano.  Será Su amor, gracia y misericordia lo que nos ha de sanar y liberar.   Y Él, en Su soberanía y amor infinito que nos tiene, puede operar sanidad en los corazones heridos a través de Su Espíritu Santo ó a través del Cuerpo de Cristo, Su iglesia.  Es por eso que tenemos que aprender a relacionarnos con otros.

Te pregunto algo: ¿De 1 a 5, cómo calificarías tu relación con el Señor?

En la segunda parte de este artículo, expondré más detalles acerca del gozo.

Lectura recomendada:

El Modelo de Vida:  Viviendo según el corazón que Jesús te ha dado

JAIME GARCIA