Posiblemente con los seis primeros tips ya la balanza se esté inclinando hacia algún lado; no te apresures a concluir todavía. Continuemos con los tips para que puedas concluir si vives con un adicto sexual.

SÉPTIMO TIP – RESISTENCIA A RENDIR CUENTAS

Al igual que ocurre con las demás adicciones, la adicción sexual se realiza en secreto; es por este motivo que todo adicto sexual se convierte en un experto mentiroso y manipulador. Cuando se le llama a rendir cuentas muy posiblemente reaccionará de manera negativa argumentando que es su vida privada y que como adulto tiene derecho a mantener sus actividades en reserva. La consecuencia de esta actitud es aislamiento absoluto.

OCTAVO TIP – EL HUMOR SEXUAL

El adicto al sexo puede recurrir al humor sexual todo el tiempo. Siempre tiene una actitud provocativa (que muchos consideran acoso sexual) o se la pasa contando chistes sexuales. El adicto al sexo enfoca sexualmente casi todas las situaciones y le resultan divertidas. Aún puede emplear bromas sexuales para conseguir nuevas parejas sexuales. ¿Cómo hace esto? Juzga la reacción de la persona que escucha su broma sexual, y si esa reacción es favorable la interpreta como una invitación para avanzar en la seducción.

El adicto al sexo es un maestro en el uso del doble sentido: Palabras o frases que pueden tener dos significados, uno de los cuales tiene connotación sexual. Si alguien dice una frase que tiene dos interpretaciones, el adicto al sexo sonreirá y puntualizará la interpretación sexual. Por ejemplo, si alguien dice: “Anoche terminé justo a tiempo”, el adicto puede interpretar que se trata de una referencia al orgasmo y hacer un comentario provocativo al respecto.

NOVENO TIP – CONDUCTAS SEXUALES IMPROPIAS O INSINUACIONES

Si se sabe qué es lo que se está buscando, es posible reconocer un adicto al sexo en una fiesta, en el supermercado, o incluso en la iglesia. Cuentan chistes sexuales, tocan a las personas de manera inapropiada, abrazan muy efusivamente, y miran, están continuamente mirando. Su mirada va de aquí para allá: captan todo lo que sucede y siguen a las personas atractivas con la mirada.

Algunos adictos al sexo son muy directos. Se acercan y comienzan a hablar de temas sexuales.

Con la evolución de la enfermedad, la conducta sexual impropia se agrava. Existen casos como este: Un hombre que invita a su esposa a ver películas pornográficas, luego compró una cámara de video para filmarla desnuda. Luego la quiso filmar seduciendo a otros hombres. Cuando por fin ella se negó, él se enojó y la agredió.

Lo interesante de estos casos es todo el tiempo que una esposa puede esperar antes de cuestionar el comportamiento de su pareja. Al remontarse a los primeros tiempos de la relación, es posible ver indicios de la adicción sexual. La evolución de la enfermedad implica que las consecuencias serán cada vez peores.

En el quinto y último artículo:  Un tip más, conclusiones y recomendaciones…

Lectura recomendada: ¡HAY ESPERANZA!